
El lunes de vuelta al trabajo. La comida fue en un lugar de bocadillos, nada especial, dirigían los estadounidenses. Después de trabajar nos fuimos a dar una vuelta por la
Universidad de Stanford. Es un campus bastante interesante, a decir verdad no me importaría estudiar allí. Algunos de los edificios son antiguos otros no tanto, pero todo es peatonal y hay un montón de espacio para poner las bicis. Es verano y hay poco movimiento, pero por lo demás muy interesante.

El martes comimos en el indio otra vez. Nunca recuerdo como se llama, pero sí, es el mismo de la semana pasada. La comida riquísima y como es buffet libre, tú tienes tu plato y le echas lo que te apetezca.
Al salir de trabajar nos fuimos al aeropuerto a buscar a Pedro. Pedro es uno de nuestros compañeros de trabajo en Coruña que va a pasar poco más de un mes aquí en Palo Alto.

Estaba encantado, sorprendiéndose con mil cosas, igual que nosotros, pero claro, al verlo a él nos damos más cuenta. Además descubrimos cuando guardamos su maleta que en nuestro coche no se puede quedar uno encerrado en el maletero. Tiene una palanquita amarilla, con dibujos explicativos, que te indica como salir. Estos estadounidenses ven demasiadas películas.
Después de llevarlo a su nuevo hogar para dejar la maleta y conocer la casa, nos fuimos a cenar.

Decidimos que como Rocío y Ben nos habían llevado al Pasta, pues nosotros hicimos lo mismo con Pedro. Nos había gustado, así que no había ningún motivo para no repetir.
Y ya para teminar hoy. En el desayuno eramos uno más. Una de las cosas que nos faltaban por hacer a la hora de la comida era ir a un restaurante americano de verdad, y hoy lo hicimos. Fuimos al Taxi's Hamburgers. He de reconocer que las hamburguesas estaban muy grasientas pero riquísimas. Fue muy interesante la experiencia. Mamá, no te preocupes, no todos los días como así.

Al salir de trabajar nos fuimos a comprar un móvil, porque andábamos con uno prestado y no es plan, sobre todo teniendo en cuenta que seguro que lo vamos a utilizar. Pedro nos acompañó. Recogimos a Rocío y fuimos a cenar a

Mountain View los cuatro. Fuimos a un japonés llamado Nami Nami. Un lugar interesante, pero lo más interesante de todo eran los platos de la gente de la mesa de al lado. No nos enteramos de que era, pero sería interesante saberlo para la próxima. Después de cenar ya volvimos para casa porque a esas horas está casi todo cerrado ya. Bueno, el Buda estaba abierto, pero ahí ya iremos otro día.
2 comentarios:
Esas tacitas de Denodo!! A ver si metéis alguna de estrangisss en la maleta de vuelta :D
Jejejeje... Temblad amerikanskis, Pedro ha llegado. La NASA una mierda al lado del chiringuito que os va a montar ahí con un par de cartones de leche y un sobre de ketchup...
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