El viernes empezó sin prisas, hicimos la maleta y salimos sobre las 9 de casa dirección
Yosemite National Park Pedro, Ángeles y nosotros. Alberto Pan prefirió quedarse para poder visitar San Francisco ya que era su último fin de semana por aquí y a Alberto Bengoa le tocaba mudarse a su nuevo piso.
Yosemite National Park es un parque natural que está en el estado de California. Uno de sus mayores atractivos es el valle de Yosemite, un valle de 1 km de ancho con paredes de 1km de alto a las lados, con ríos en la parte de arriba que caen al valle directamente formando cataratas realmente increíbles.

Nuestra primera parada en los alrededores del parque fue Mariposa. Los pueblos como Palo Alto, Menlo Park, Mountain View... parecen la evolución normal de un pueblo de los que salen en las películas del Oeste: una calle principal en la que está todo concentrado (restaurantes, tiendas, ...) y de ella parten el resto de las calles. Mariposa es un pueblo del Oeste en toda regla. La calle principal y las casa con soportales de madera sobre la acera. Absolutamente auténtico. Allí nos paramos en un café llamado Pony Expresso a tomar algo y nos dimos cuenta de que había unos 35º frente a los 25º de Palo Alto.

Nos fuimos de allí derechos a
Mariposa Groove, ya en el parque de Yosemite. La entrada al parque cuesta 20$ si compras un bono familiar que te vale para 7 días. Mariposa Groove es la parte del parque ocupada por un bosque de sequoyas. No son ni los árboles más altos, ni las que tienen tronco más grande,

ni los más viejos, son los que tienen mayor volumen del mundo. Realmente son enormes, anchisímos y algunos tenían 2000 años, que a nosotros ya nos parece bastante.
Toda esta información está en unos folletos que puedes coger a cambio del modico precio de 50 centavos. Los folletos están en unas cajas abiertas como las de los periódicos. Si fuese en España no habría ni folletos ni dinero.

Desde allí seguimos camino a Groveland, eso sí, haciendo altos en el camino para ver el paisaje. Al igual que Mariposa, Groveland es un pueblo Far West e incluso tiene un Saloon, con puerta de Saloon, desde 1860. Nosotros teníamos una cabañita en
Pine Mountain Lake, una especie de urbanización al lado del lago con garita de seguridad para entrar, donde la gente rica tiene sus casitas, su campo de golf, sus actividades acuáticas, ... Todo como en las películas de "nos vamos a pasar el verano al lago".
Al día siguiente, después del desayuno en la terraza de la cabaña en el que tuvimos de compañía a un cervatillo y unas cuantas ardillas, nos fuimos al supermercado a comprar cosillas para la barbacoa que ibamos a prepararnos para cenar. Después volvimos al parque. Este día lo dedicamos a ver cascadas. Empezamos por la de
Bridalveil, no tenía mucha agua, pero se veía impresionante. El camino hacia la base es a través de una zona de rocas por la que seguramente baje descontroladamente el agua en el deshielo.

Después de esto aparcamos en el medio del Valle y cogimos un autobús que nos llevó al principio de la siguiente ruta. Destino:
Vernal Fall (Cascada Vernal) el camino es bastante cómodo al principio, camino asfaltado, con subidas y bajadas, pero se hace bien hasta el puente. Después de llegar al puente se hace un poco más empinado y unas 600 escaleras llevan a la parte de arriba de la cascada. Estando en la parte de abajo de la cascada sientes el estruendo, imaginamos que con más agua debe ser ensordecedor. Los chicos subieron a la parte de arriba para ver las vistas desde allí. Son también estupendas. Nevada Fall (Cascada Nevada) está un poco más arriba siguiendo el curso del río, pero desde la cima de Vernal Fall aún no se ve.

De vuelta al valle cogimos el coche y fuimos a las siguientes cascadas del día: Yosemite Fall. Nos acercamos a la base de
Lower Yosemite Fall y ya podimos ver la Upper Yosemite Fall también. Upper Yosemite Fall tiene una caída de 800 m. Las tremendas paredes de granito estaban prácticamente secas. Tendremos que volver en primavera para poder ver el valle en todo su esplendor.

Aún no dimos por terminado el día aquí. Saliendo ya del valle nos visitamos en
El Capitán, una de las paredes de escalada más conocida del mundo. Desde lo lejos conseguimos ver a 3 escaladores a punto de hacer cumbre. No nos pudimos resistir a la tentación de acercarnos a la base de la pared e intentar una pequeña trepadita. Probablemente sea lo más cerca de escalar esa roca que estemos nunca :)
De vuelta en la cabaña nos preparamos la barbacoa de los campeones después del duro día que habíamos tenido: pollo, salchichas, chuletas de cerdo y
marshmallows, acompañados de arroz y setas. No nos quedamos con hambre y aún nos sobró suficiente comida para los bocatas el días siguiente.

Al día siguiente recogimos todo en la cabaña y iniciamos nuestro día yendo a
Glacier Point, una de las vistas más impresionantes del parque, sin duda.
De camino a Glacier Point paramos a ver las vistas del valle. En la foto El Capitán a la izquierda, Half Dome al fondo y

Cathedrals a la derecha.
Desde allí se puede ver buena parte del valle de Yosemite, Yosemite Falls, Vernal y Nevada Falls, la zona del Mirror Lake (no fuimos porque estaba totalmente seco) y, por supuesto, el
Half Dome, que seguramente sea una de las fotos más repetidas en el parque, una inmensa mole de granito partida a la mitad.

Al bajar de Glacier Point nos paramos en los pueblos del valle por si comprábamos algo en las tiendas de recuerdos y a eso de las 6 iniciamos el regreso desde el centro del valle de Yosemite. Llegamos sobre las 11 a casa (encontramos atasco por el camino).
En primavera, si ya estamos por aquí de vuelta, nos iremos a pasar unos días en primavera, para poder disfrutar de las cascadas en su mejor momento. El lugar es completamente abrumador, todo enorme y precioso. Ya tenemos las rutas de la zona en la cabeza para cuando volvamos.
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